Ante el inicio del periodo vacacional de los estudiantes de nivel básico, el cuerpo de Bomberos Querétaro emitió un protocolo de seguridad enfocado en la prevención de siniestros en el entorno residencial. Las estadísticas institucionales señalan que la permanencia prolongada de menores de edad en los hogares sin supervisión incrementa la exposición a riesgos de quemaduras, intoxicaciones y descargas eléctricas, por lo que resulta indispensable restringir el tránsito de los niños en las áreas de preparación de alimentos y asegurar las conexiones de la red de energía, así lo señalo el Oficial de Información Pública de Bomberos Querétaro, Napoleón Feregrino.
«Siempre marcar los productos que sean de limpieza, los productos químicos que naturalmente tenemos en los domicilios, marcarlos, identificarlos y sensibilizar a los habitantes de la casa, principalmente a las niñeces que dentro de su curiosidad y de su instinto por explorar pueden llegar a tener interacción con estos químicos o con estos solventes, entonces marcarlos y hacer de su conocimiento que es dañino para ellos.».
El plan de contingencia familiar contempla también la instrucción temprana sobre no hacer mal uso de los canales de comunicación de emergencias oficiales. La corporación enfatizó la necesidad de capacitar a los menores en el uso de la línea telefónica institucional de asistencia para reportar incidentes reales en caso de que los adultos a cargo sufran alguna eventualidad médica o estructural dentro de la propiedad, suprimiendo la manipulación de aparatos electrónicos de alta tensión y promoviendo el resguardo de interruptores y tomacorrientes.
«De las acciones más importantes, primero fomentar en las y los niños el uso responsable del 911. Cualquier persona que tenga acceso a un teléfono puede hacer la activación del 911 y un niño, hoy tenemos historias de éxito de niños que han salvado la vida de sus papás o de adultos mayores, gracias a que tienen acceso o a que eliminamos el tabú de hacer la llamada.»
