El uso de teléfonos móviles y equipos tecnológicos genera una condición denominada contractura digital. La docente e investigadora del área de Fisioterapia de la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de Querétaro, Sheridan Dennis Eljure Flores, informó que esta afección deriva del empleo de dispositivos y produce tensión en tejidos blandos, modificaciones posturales y compensaciones en los músculos.
La especialista indicó que la progresión de los síntomas inicia con rigidez en cuello, hombros y zona lumbar. La presión sobre el nervio ciático genera manifestaciones en glúteos o piernas, además de adormecimiento en manos y dedos. Entre los diagnósticos vinculados se encuentran la cervicalgia, la lumbalgia, el síndrome del túnel del carpo, el dedo en resorte, la tenosinovitis de De Quervain y alteraciones en las curvaturas de la columna vertebral.
La falta de atención de los indicios y la continuidad en las formas de uso de la tecnología derivan en la limitación de actividades y en incapacidad. Ante la presencia de molestias, la indicación consiste en evitar la automedicación y acudir con un profesional en fisioterapia para recibir una valoración y un plan de recuperación.
Para la prevención, la académica sugirió restringir o supervisar el manejo de aparatos en infantes. En el caso de adultos que pasan tiempo frente a pantallas, planteó realizar pausas cada 40 minutos para ponerse de pie, caminar y ejecutar ejercicios. Asimismo, señaló la adaptación del mobiliario con soporte en la zona lumbar, reposabrazos, la pantalla a la altura de la vista y la posición recta de brazos y muñecas al escribir, omitiendo el uso exclusivo de los pulgares en teléfonos y tabletas.
