El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, encabezó la segunda sesión ordinaria 2026 del Consejo Estatal de Protección Civil, espacio donde se aprobó de forma unánime la Declaratoria de Emergencia para la temporada de lluvias y ciclones tropicales de este año. La medida busca activar recursos y mecanismos de respuesta inmediata para proteger a la población y la infraestructura de los 18 municipios de la entidad ante el inicio de los fenómenos meteorológicos oficiales.
Durante el encuentro, las autoridades estatales validaron la estrategia preventiva que regulará las acciones institucionales del 15 de mayo al 30 de noviembre. El plan centraliza sus esfuerzos en la mitigación de riesgos antes de que ocurran las inundaciones o desgajamientos, integrando también el cierre de la temporada de incendios forestales y un análisis técnico de los escenarios pluviales previstos para el territorio queretano.
«Cuidar la vida de las familias y proteger su patrimonio es prioridad de Gobierno del Estado. Y, para lograrlo, no basta con reaccionar bien, tenemos que prevenir mejor. Querétaro nos exige estar siempre un paso adelante. Y esa es precisamente la responsabilidad de esta mesa: planear, evaluar, coordinar y comunicar para que, cuando se presente una contingencia, las instituciones responda con orden, capacidad y cercanía con la gente», declaró Kuri González.
El desglose técnico de la temporada estuvo a cargo del director de la Coordinación Estatal de Protección Civil, Javier Amaya Torres, quien expuso las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional. Para el Océano Pacífico se proyectan entre 18 y 21 sistemas, que abarcan de nueve a diez tormentas tropicales, de cinco a seis huracanes de categoría uno o dos, y de cuatro a cinco huracanes de gran intensidad en las categorías tres, cuatro o cinco. En el litoral del Atlántico se esperan de 11 a 15 sistemas, compuestos por siete u ocho tormentas tropicales, de tres a cinco huracanes moderados y hasta dos fenómenos de categoría mayor.
El reporte meteorológico detalla que las lluvias comenzarán a consolidarse de manera formal durante junio en la zona central de México. Sin embargo, los modelos de predicción indican que los meses de julio y septiembre registrarán precipitaciones inferiores a la media histórica debido al desarrollo de la canícula, un periodo de disminución de lluvias y aumento de calor. Se prevé que el flujo pluvial se recupere hacia el mes de octubre, alcanzando niveles normales o superiores al promedio histórico regional.
«La coordinación, comunicación y colaboración con las 18 Coordinaciones Municipales de Protección Civil es un process continuo que sincroniza tareas y esfuerzos, asegura una comunicación clara y asertiva y trabaja sobre objetivos comunes. Por esta razón, se estarán desarrollando y promoviendo reuniones con las Coordinaciones Municipales a fin de reafirmar la participación de dependencias e instituciones coadyuvantes que se confieran en los planes especiales de lluvias, cumpliendo sus tareas y actividades en las fases del antes, durante y después de la incidencia de fenómenos de origen meteorológicos», detalló Amaya Torres.
Por su parte, el secretario de Gobierno, Eric Gudiño Torres, manifestó que el gabinete estatal mantiene el compromiso de robustecer la capacidad operativa de los cuerpos de rescate y los protocolos de respuesta en las demarcaciones. Al cierre de la sesión, el Ejecutivo estatal realizó un reconocimiento público al personal operativo y voluntario de protección civil y emergencias, asegurando que se mantendrá el respaldo en equipamiento y capacitación para asegurar la cobertura operativa durante los meses de contingencia ambiental.








